jueves, 4 de febrero de 2010

Y bajó el telón... pero su obra queda

Esta semana se cumplen 3 meses del falleciemiento de tres figuras destacadas de nuestra escena cultural. El día 2 de noviembre de 2009 fallecía en Madrid José Luis López Vázquez, cuya filmografía ya es patrimonio nacional, como se ha dicho en los medios de comunicación. Al día siguiente, también en la capital, lo hacía Francisco Ayala, hasta entonces último superviviente de la Generación del 27. Por último, el día 6, perdía la vida, asimismo en Madrid, la fotógrafa Piedad Isla, a quien debemos la memoria fotográfica de la montaña palentina, como ya he citado en este blog en alguna ocasión.

Los tres tocaban diferentes ámbitos culturales y a distinto nivel, por decir de alguna manera. Ayala representa la buena literatura española del siglo XX no solo en España, sino también allende los mares. López Vázquez, por quien Hollywood se interesó, siempre fue uno de los iconos de la tragicomedia española del cine en las últimas décadas. Isla pertenece más al ámbito local/provincial/regional de la Castilla rural y natural, de la Castilla de montaña, pero su obra es reconocida dentro y fuera de nuestra Comunidad.

Son tres figuras que no tienen absolutamente nada que ver; ni por lo que fueron ni por lo que representaron. Sin embargo, los tres me tocan de cerca. Francisco Ayala, por ser un exiliado republicano en Argentina, ámbito de mi trabajo científico y académico; José Luis López Vázquez... ¿a quién no le llega López Vázquez? Y Piedad, al lado de quien tuve la suerte de trabajar durante un año y, sin querer, me reencontré con la Palencia de mi infancia.

El telón bajó, como esperaba paciente Ayala; pero como se suele decir, el show debe continuar. Por eso, tres meses después, vaya aquí mi respecto y mi recuerdo.